Hablar del sector forestal de British Columbia – Canada en 2026 es hablar de incertidumbre.
Quienes trabajamos cerca de esta industria hemos visto cierres y reducciones de operaciones.
Además, la menor disponibilidad de fibra y cambios en los mercados impactan al sector forestal canadiense y a las comunidades que dependen de la actividad.
A todo esto se suma uno de los temas comerciales más importantes para el sector: los derechos y aranceles que Estados Unidos aplica a la madera canadiense.
Pero hay algo importante que aclarar: no todo lo que está ocurriendo en el sector forestal de B.C. puede explicarse por los aranceles. El problema es mucho más complejo.
¿La madera canadiense realmente paga un 45%?
Durante parte de 2025, los derechos antidumping y compensatorios aplicados a determinadas importaciones de softwood lumber canadiense sumaban aproximadamente 35.16%: 20.56% de antidumping y 14.63% de derechos compensatorios.
Después llegó otra medida.
En septiembre de 2025, Estados Unidos anunció un arancel adicional del 10% sobre determinadas importaciones de softwood timber and lumber, utilizando la Section 232 del Trade Expansion Act y justificando la medida por razones de seguridad nacional. Entró en vigor el 14 de octubre de 2025. National Association of Home Builders
Eso explica por qué se comenzó a hablar de una carga cercana al 45%.
Sin embargo, utilizar 45% como si fuera simplemente la tasa actual en 2026 puede resultar engañoso.
En abril de 2026, el U.S. Department of Commerce publicó resultados preliminares que reducían el antidumping de 20.56% a 10.66% y los derechos compensatorios de 14.63% a 14.17%. Eso llevaría esos dos componentes de 35.16% a aproximadamente 24.83%. Una actualización posterior de NAHB situó la tasa combinada preliminar alrededor de 25.9%. National Association of Home Builders
Si se suma el 10% de Section 232, estamos hablando de una carga total del orden de 35%, dependiendo del productor, producto y resultado final de los procesos administrativos.
Por eso, más que decir simplemente que “la madera canadiense paga 45%”, es importante explicar qué derechos se están sumando y en qué momento del proceso se encuentran.
Los aranceles importan, pero el mercado también
Otro error sería asumir que un arancel más alto automáticamente significa un precio más alto para la madera.
El mercado ha mostrado algo bastante más interesante.
Según el índice de Madison’s publicado por la National Association of Home Builders (NAHB), el precio del framing lumber se situó en US$521.35 por mil pies tabla el 28 de agosto de 2026.
En ese momento el precio había caído 6.6% respecto al mes anterior, pero todavía estaba 9.3% por encima del mismo periodo del año anterior. National Association of Home Builders
Esto demuestra por qué no podemos mirar los aranceles de manera aislada.
Demanda de vivienda, inventarios, tasas de interés, producción de los aserraderos, disponibilidad de madera, incendios forestales, transporte, expectativas económicas y capacidad industrial pueden mover los precios tanto o más que una decisión comercial.
Los aranceles forman parte de la ecuación. No son toda la ecuación.
British Columbia: una industria bajo presión
Para B.C., el problema va mucho más allá de la frontera con Estados Unidos.
La provincia describe su industria forestal como un sector con más de 2,000 instalaciones, cerca de 100,000 empleos directos e indirectos y aproximadamente $13 mil millones de contribución al PIB. BC Government News
Pero detrás de esas cifras existe una industria que atraviesa una transformación profunda.
La disponibilidad económica de fibra se ha convertido en uno de los principales desafíos. A esto se suman altos costos de producción, cambios en la oferta de madera, condiciones globales débiles para algunos productos y la incertidumbre comercial con Estados Unidos.
Un ejemplo particularmente doloroso llegó este verano.
Northwood: 300 empleos que muestran que las cifras tienen rostro
El 14 de julio de 2026, Canfor anunció el cierre permanente de su Northwood Pulp Mill en Prince George.
Aproximadamente 300 trabajadores serán afectados directamente, y la instalación dejará de producir unas 300,000 toneladas anuales de Northern Bleached Softwood Kraft pulp. GlobeNewswire
Hay aquí una distinción importante: Northwood es una planta de pulpa, no un aserradero de softwood lumber, y Canfor no atribuyó su cierre directamente a los aranceles estadounidenses.
La empresa señaló otros problemas: aumento de la capacidad mundial de producción de pulpa, exceso de oferta, presión sobre los precios internacionales y dificultades persistentes para acceder a fibra económicamente viable. GlobeNewswire
Esa distinción es fundamental porque muestra precisamente la complejidad de la crisis.
No existe una sola causa.
De hecho, el BC Council of Forest Industries indicó que para el primer trimestre de 2026 el sector había perdido aproximadamente 15,000 empleos desde 2022 y que, desde 2023, 21 aserraderos de B.C. habían cerrado de manera permanente o indefinida. CityNews Vancouver
Los estadounidenses también pagan parte de la cuenta
Esta disputa comercial tampoco afecta únicamente a Canadá.
La NAHB ha sido una de las organizaciones estadounidenses que más abiertamente ha cuestionado los derechos sobre la madera canadiense. Su argumento es sencillo: los aranceles funcionan, en la práctica, como un costo adicional para constructores, compradores de vivienda y consumidores estadounidenses. National Association of Home Builders
Esto es especialmente relevante porque Canadá continúa siendo un proveedor fundamental para el mercado estadounidense.
Por eso la discusión sobre la madera canadiense no es solamente una discusión de política comercial.
También es una discusión sobre asequibilidad de vivienda, cadenas de suministro y costos de construcción en Estados Unidos.
¿La respuesta de B.C.? Depender menos de un solo mercado
British Columbia está intentando responder mediante una estrategia que podría terminar siendo mucho más importante que cualquier disputa arancelaria individual: diversificar mercados y aumentar el valor obtenido de cada metro cúbico de madera.
En 2026-27, Forestry Innovation Investment (FII) planea invertir más de $9 millones en iniciativas de desarrollo de mercados, complementados por más de $3 millones de socios de la industria.
La estrategia incluye mercados como China, India, Japón, Corea del Sur, Vietnam y Reino Unido, además de explorar oportunidades en México, Medio Oriente, Norte de África y el sudeste asiático. BC Government News
En enero de 2026, el gobierno provincial realizó una misión comercial a India que incluyó la promoción de productos forestales sostenibles. En junio, el Premier David Eby encabezó otra misión a China dentro de una estrategia explícita de diversificación comercial. BC Government News
Pero diversificar no significa únicamente vender la misma madera a otro país.
Una parte clave de la estrategia está en mass timber, construcción prefabricada y productos de madera de mayor valor agregado. Los programas provinciales también buscan aumentar el uso de madera dentro de B.C., apoyar códigos y aprobaciones técnicas y desarrollar nuevos mercados para soluciones como CLT, glulam y otros sistemas de construcción en madera. BC Government News
Ese cambio puede ser fundamental.
La pregunta ya no es solamente:
¿A quién podemos venderle nuestra madera?
También debería ser:
¿Cómo podemos obtener más valor de la madera que tenemos disponible?
Detrás de las estadísticas hay comunidades
Para quienes trabajamos en este sector y lo vemos de cerca, estos números no son abstractos.
Hemos visto cómo disminuye el trabajo, cómo cambia la producción y cómo aumenta la incertidumbre. Cada anuncio de cierre significa mucho más que una cifra en un reporte económico.
Son trabajadores.
Son contratistas.
Son profesionales forestales.
Son familias.
Y, en muchas regiones de British Columbia, son comunidades enteras cuya economía ha estado conectada con los bosques durante generaciones.
Los aranceles estadounidenses son una presión importante, pero sería demasiado simple responsabilizarlos de todo lo que está ocurriendo.
B.C. también enfrenta problemas estructurales relacionados con la disponibilidad de fibra, costos, capacidad industrial y mercados globales. Al mismo tiempo, la provincia tiene una oportunidad para transformar su industria: producir más valor con menos fibra, diversificar mercados, innovar en construcción con madera y desarrollar una industria forestal más resiliente.
Quizás esa sea la conversación que realmente necesitamos tener.
